Un Saludo es suficiente par saberme vivo y seguir caminando.

lunes, 25 de enero de 2010

Viernes de Hamburguesas


Todos los días pasamos por situaciones totalmente diferentes. Hoy, estuve donde jamás me imaginaria que estaría, y así todos los días. Se a donde voy pero jamás donde estaré.

Las situaciones diarias que son cotidianas para cualquiera, pueden ser una de las mejores escenas, para recordar en futuras platicas y volver a sentirlas.
Porque les comento esto?, porque si lo analizamos con calma, nos vemos todos los días actuando en nuestro propio papel novelesco o de película. Y después…. Podremos sonreír.


Fue un viernes como cualquiera. Comúnmente despierto a eso de las 7 de la mañana.
Mientras mi esposa me prepara los taquitos de harina para el desayuno en mi trabajo, yo termino de preparar el vehículo que todos los días como un fiel escudero me protege hasta mi trabajo, espera ahí afuera ante la inclemencia del tiempo y sin objetar me regresa de nuevo a casa seguro. Todas las mañanas me despido de mis tres retoños y salgo a cumplir con mis tareas y obligaciones, pero este día, sería un día bastante fuera de lo común.
Comenzando por haberme tocado el cobro de la quincena para muchos, el banco está saturado, hay como una veintena de víctimas de las colas esperando su turno. Encabezando la fila, el primer individuo espera a que la pantalla le indique que avance, pero no antes del cliente con preferencia que llega y saluda a su amiga la cajera. Tenemos tiempo –pienso—mi salida del trabajo es a las 3 de la tarde y el banco lo cierran a las 4 p.m., creo que tengo buen tiempo si la fila avanza, al fin solo hay vente personas frente a mí.
Tarde casi 10 minutos esperando llegar al siguiente turno y supe que no tenia esperanza de cobrar mi cuantioso cheque, que por cierto era de 600 pesotes, demasiado tiempo para tan poquito efectivo, demasiada cola para tanta espera, me dije a mí mismo y decidí salir., al fin y al cabo afuera y de camino a casa hay varias casa de cambio, ahí, cambiare el cheque, igual y solo les comisiono cinco pesitos, que mas da--dije y me retire—
Salí del banco y subí a mi vehículo, sujete mi cinturón y al girar la llave me di cuenta que el gas estaba casi al final de la reserva. __tengo que cambiar este cheque o tendré que caminar si se termina mi combustible __me dije de nuevo.
Antes de salir de la oficina mi esposa llamo y me comento que los niños querían preparar hamburguesas en casa, era una muy buena idea, aparte de que la economía no está muy bien, será divertido y disfrutaríamos de un buen momento. Afuera estaba empezando a cerrarse el cielo de nubes e inevitablemente sabia que llovería, tenia deseos de ver llover por mi ventana mientras disfrutaba de una rica hamburguesa junto a mis hijos, más perfecto! no podía estar.
Camino a casa pensaba que película veríamos mientras pasaba la lluvia y comíamos, de pronto observe la típica sirena que anuncia la primera casa de cambio, para esto ya había pasado unos cinco minutos desde que salí del banco y ya casi llegaba a casa. Me detuve frente al establecimiento y ya comenzaba a gotear un poco, cerré el auto y acelere mis pasos, pero al llegar a la ventanilla me encontré con mi primer disgusto, la cajera hacia el corte y me dijo que ya había cerrado __No es posible!:. Le dije y ella contesto que llovería y se iba a retirar, no lo importo nada de lo que le decía y simplemente me dio la espalda.
Me di la media vuelta y pensé en las otras dos casas de cambio que pasaría de camino a casa. Pero extrañamente y casi diabólica, como si la primer cajera alertara a las otras, todas las (&%$&% casas de cambio habían cerrado y ya solo tenía 25 minutos para ir a casa, recoger a mi esposa, buscar otra casa de cambio o ir al banco más cercano antes que me cerraran también.
Llegue a casa y le comente a mi esposa que no había podido cambiar el cheque y que debía apurarse si queríamos cambiarlo en el banco. Con la presión de las prisas subió al vehículo y nos fuimos de prisa. La lluvia ya estaba en su clímax y los vidrios comenzaban a resentir el vapor interno. Siempre guardo una pequeña franela en el contenedor de la puerta por si acaso, pero que creen!, le rasgue el fondo al contenedor y no la encontré, gire mis manos por debajo del asiento mientras manejaba y el vidrio mas se opacaba, __Demonios!!,__ dije en voz alta, creo que funciono, porque ya no pude detener mis desgracias.
Llegamos a la plaza donde estaba el banco y no encontré estacionamiento, tuve que dejarlo en la entrada y el banco estaba del otro extremo, bajamos y cerré el auto mientras mi esposa corría a resguardarse de la lluvia, corrí tras de ella y fuimos directo al banco.
Eran las 3:47 y el banco estaba a punto de cerrar, ahí estaba ya el guardia esperando el momento para asegurar la puerta, pero alcanzamos a entrar. Mi esposa agitada se fue a sentar para esperarme mientras me colocaba en la fila, que por suerte tenía menos gente que el primer banco.
Se llego la hora de cerrar y el guardia aseguro la puerta, sentí alivio al saber que ya estaba a punto de llegar a la caja, y de pronto observe a un cliente tres turnos delante de mi que discutía con el cajero y lo vi retirarse disgustado. Unos minuto más tarde la fila avanzo y mi turno estaba ya a esperar que me llamara el cajero. Espere unos minutos que se me hicieron horas y el cajero exclamo __Alguien va a depositar?, tras de mi algunas personas alzaron sus manos y les hicieron una nueva fila. Que espera!__ pensé__ porque no me llama-‘___ y entonces no pude esperar más, camine hasta la ventanilla y le dije al cajero que quería cambiar mi cheque, a lo que él contestó __ lo sé señor, pero se nos agoto el efectivo, no puedo cambiarle su cheque__
Que!! __Conteste en tono de disgusto __y entonces que voy a hacer? __No lo se!__ contesto __Y me recomendó __valla a una casa de cambio!, porque ya todos los bancos han cerrado __Maldito idiota! Pensé __De donde cree que vengo!__.
Salí de la fila llame a mi esposa y le comente el problema mientras copiaba mi mueca de disgusto, salió y me dijo que no había más que encontrar una dichosa casa de cambio. A lo que le conteste__ y si lo cambiamos mañana. Paga tu con tu efectivo y yo mañana te lo repongo.__
Agacho la mirada y me contesto que no podía. Con las prisas con las que le exigí subir al auto, olvido su bolso y no traía efectivo. De nuevo lance una maldición en silencio y salimos del estacionamiento, ella recordó que en la estación de combustible, había una dichosa casa de cambio y me sugirió ir ahí y de una vez poner gasolina al auto.
Esa era la mejor idea del momento. Salimos de la plaza y aun llovía a cantaros, a falta de franela, mis manos desempañaban el vidrio interno.
Llegamos al último semáforo antes de nuestro objetivo y ya no pude avanzar, la cola de autos esperando combustible llegaba casi hasta nosotros, dentro del vehículo se comenzaba a sentir tenso el ambiente, ya habían pasado más de dos horas de haber salido de mi trabajo y todavía no cambiaba el maldito cheque, sin dejar por un lado el hecho que mis intestinos trataban de devorarse uno al otro.
Por fin llegamos a la estación de servicio y observe la casa de cambio, Había un estacionamiento!! Bravo, que suerte!__ pensé__. Baje del auto y corrí hasta la ventanilla mientras recibía las ráfagas de lluvia por momentos. La cajera estaba comiendo moscas dándome la espalda, pero esta vez no me iría con ese cheque, toque la ventanilla y no me escucho. Volví al auto y apreté el claxon varias veces hasta hacerla reaccionar, corrió al verme y por fin pude ver el intercambio tan esperado, hubiese besado su mano de agradecimiento, pero ya no tenía tiempo, tenia ahora que ir a hacer las compras para esas dichosas hamburguesas, que empezaban a no ser de mi agrado.
Regresamos entonces al mercado y comenzamos las compras, hasta ahí todo estaba relajado, comenzaba a olvidar las situaciones pasadas al ver que por fin el cometido se cumplía. Llegamos a la caja y mi esposa comenzó a colocar los productos en la banda, ya teníamos todo lo requerido para nuestras hamburguesas, solo un pequeño detalle, no había pan para hamburguesa en esa tienda. Mi esposa por fin sonreía y me sugirió llegar a otra tienda por el pan, al fin y al cabo ya tenía todo lo que necesitaba.
Salimos de la tienda y la registradora marco justo la cantidad total de mi cheque, pero no importo, ya no nos hacía falta, ya íbamos a casa.
En la tienda siguiente mi esposa izo una mueca de esas que le conozco al darse cuenta que en el mercado había dejado todo el efectivo, Con qué demonios iba a comprar el pan!!!__No! De nuevo. Volteo hacia mí y me dijo lo sucedido y ahí congelados estuvimos pensando un minuto como recordando a un difunto. De pronto recordé que en mi trabajo me habían dado los bonos de despensa canjeables en algunas tiendas. La mire y la anime, le di los vales y se fue rápido a hacer la compra y así como entro, salió; bueno un poco mas disgustada. Le pregunte que paso y me explico que si había pan pero no recibían los vales __válgame dios!!, no puede ser!__ le dije__ y entonces__ pues el objetivo era irreversible, recorrimos tienda por tienda, para ser exacto unas diez tiendas, entre las que tenían pan, no recibían vales y las que si recibían, no tenían pan.
Regresamos a casa derrotados y sin ganas de nada ya, y al voltear la esquina vimos la pequeña tienda, donde nunca compramos por su secases, nunca tienen nada de lo que buscas, la mire a los ojos y me detuve, ella decía que no y yo insistí. Bajo del auto sin prisas y entro a la tiendita, un minuto más tarde salió con lo que por cuadras y cuadras buscamos, subió al auto, llegamos a casa, preparamos las hamburguesas y no pronunciamos palabra, se sentó a un lado de mi y los niños nos miraban extrañados por nuestro silencio, nos vimos a los ojos y con la hamburguesa en las manos reímos como locos y nos abrasamos en complicidad, habíamos logrado nuestro objetivo.
Hoy llegue a casa y se ha terminado el gas, que dios me ayude!! 

jueves, 21 de enero de 2010

SER


Contén el aliento por unos momentos, así detendrás el tiempo unos minutos, para entender el verdadero sentido de la existencia que te atrapa, no dejes que se escape el aire, no dejes que este cuerpo vuelva a la vida, y así olvidaras la impaciencia del día a día.

Por.: Claudia  Sánchez García

martes, 19 de enero de 2010

Una bella Canción

Aprieto mis cabellos, entre mis dedos tensos, siento el deslice de mi frente sobre mis palmas. Cierro mis ojos y no puedo continuar, mi mente está en blanco, quiero avanzar pero no sé cómo, tengo miedo de no hacer lo que quiero. Detengo mis manos y pienso de nuevo, dejare que esa suave melodía, ponga mi mente en juego.


Ahora la escucho, es simplemente maravillosa, empieza con un sutil sonido agudo en el piano y continúa acompañándose con un sonido suave y grave, anuncia uno y mil sentimientos del corazón soñador, del que no puede parar de volar. Es incitante y desenvuelve mi alma, no necesito mas para hacer menos ni menos para hacer mas, solo escucho la magia del sonido de unas cuantas teclas blancas que danzan el compás de un sonido vivo. Podría seguir aquí y fundirme en ella, pero ya ha terminado, es…Una bella canción.

Ahora sé que no se necesita más para la inspiración, unos cuantos minutos y una canción. Suave susurro que recuerda viejas vivencias, suave caricia que atrae olores entrañables. Vives momentos repetidos, pero jamás iguales.
La he escuchado y jamás he olvidado que tiene su significado, suena siempre entrañable y melancólica, a veces su nombre olvido, pero sus notas en mi mente viven… creo que para siempre.

Es…Una bella canción.

Jorge L. Sánchez

viernes, 15 de enero de 2010

El último Pasajero



Por Jorge L. Sánchez


Mientras comienza la jornada para su padre, ansiosa camina a su alrededor, su padre la observa detenidamente mientras lleva el bocado a la boca, la pequeña lo observa a los ojos y le regala una de tantas sonrisas mañaneras sin dejar de rodearlo __Que pasa cariño, porque tan ansiosa? __ No , solo quiero preguntarte algo!. __dime __ responde su padre mientras le regresa la sonrisa __ Vas a pasar de nuevo hoy cuando vengas a comer? __no lo se cariño, depende del tiempo __ si!, ven por favor, quiero ver a quien llevas.
Durante un buen tiempo el padre de Claudia se ha dedicado a llevar personas en su auto hasta su destino, para Claudia esto es fascinante, y lo que hace más interesante esta tarea es que los viajeros de atrás son cuerpos inertes que emprenden un viaje sin retorno, su padre maneja una carrosa.
Tal vez para algunos el trabajo de funeraria no sea el más adecuado y no por que no sea un trabajo digno, sino por el temor de tener contacto con los cuerpos sin vida, que después de su último suspiro se vuelven más poderosos sobre los vivos, o al menos eso creen algunos, en un punto de vista muy particular, la muerte no es sino un estado inconsciente de espera al retorno de una nueva vida, y no porque crea firmemente en la reencarnación, sino porque creo y se, que nuestro cuerpo en vida está lleno literalmente de energía, que por alguna razón en algún momento de nuestra línea de tiempo, algún mal funcionamiento de la misma, es arrojada o liberada por el mismo cuerpo y se impregna en el ambiente universal transformándose en materia nueva ya que según el químico Antoine Laurent de Lavoisier. La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma, frase que al día todos conocemos pero no aplicamos, bueno pero dejemos de hablar de ese tema y concentrémonos en la historia de Claudia que sin más preámbulos la escuchaba decir:

    editado por razones de espacio para leerlo conpleto da un clic aqui 

miércoles, 13 de enero de 2010

Conflagración

Y entonces la salvaje noche que permanecía dormida despertó, y despertó con furia tal, que hasta la noche más obscura se volvió insignificante y sus estrellas palidecieron; despertó después de ese largo sueño luminoso que la mantenía escondida bajo los rayos del sol que protege al día de la noche, pero como siempre ocurre en ese pequeño descuido de su sol protector, en ese pequeño instante de tiempo, en ese pequeño instante la noche vence al día, pero es una lucha de nunca acabar y entonces el protector del día vuelve después de ese gran descuido y regresa a la noche a ese sueño profundo, a ese sueño profundo que solo le da más fuerzas para vencer al día y a su protector; y entonces la salvaje noche que permanecía dormida despertó..


Por: Laura Romero C.

lunes, 11 de enero de 2010

Pensar y Crear





Pensar!, parece fácil no?.  Pensar no es recordar, recordar es traer los sucesos pasados que ya fueron creados, eso, eso es fácil. Pensar es tener la capacidad de crear, inventar con el alma y el pensamiento, dibujando en el universo del ser y convertirlo en una realidad, pensar, es soñar, Recordar es vivir Lo que ya se había Pensado.  JLS

El pensamiento y la imaginacion tienen mucho mas poder en nuestras vidas, que la propia realidad.


viernes, 8 de enero de 2010

Simbiosis de una secretaria


 Hoy me despertó mas temprano que de costumbre,  me pidió algunos archivos que necesitaba y desesperado buscaba.
Me llevo hasta su escritorio y terminamos juntos hasta ya muy tarde.
Entiendo sus necesidades y me ajusto a ellas, no replico, no me excuso, no lo contradigo.
Pones sus manos sobre mi y me da la vida, con ellas, hace fluir mi energía.
Hay momentos que quisiera no despertar, pero de pronto esta ahí y no puedo resistir.
Me saca de mi cuarto oscuro y me muestra la luz, me sube a su escritorio y vuelve a hacerme suya, termina su trabajo y comienza de nuevo. Siempre tiene Ideas, que yo respeto y llevo acabo.
He llegado a sentirme esclava de sus manos, pero esto es así, sin sus manos mi vida no tendría sentido.
Mi memoria comienza a confundirse y el siempre tiene un remedio, me estabiliza y de nuevo comparto mi engreía con el que siempre me despierta para volver a ver la luz.
Dependo mucho de el, aun sabiendo que algún día ya no me tocara mas, pero mientras eso pase, le daré lo mejor de mi, trabajaré hasta que él lo decida, no importa si es de noche o es de día, lista estaré sobre su escritorio siempre si me necesita.
Ademas debo de tomar en cuenta que.......


Para ver final dar clic  AQUI



domingo, 3 de enero de 2010

LUNA TRAGICA



Luna Trágica.
Por: Jorge L. Sánchez


Una línea de cabellos blancos ondulantes sobre la albina luna, una gaviota revuela sobre el corcel nocturno… y yo, huyo de la misma, busco entre cualquier rincón húmedo y frio, la nube densa que de ella me oculte.
Tengo miedo!, los susurros tienen fiesta en mis oídos, Tengo miedo.
Una vez en mis recuerdos, o tal vez en mis sueños, pude verla de frente, pero igual que mi olvido, es mi recuerdo, se diluye más rápido que el viento.
Tuve una linda novia, tuve mis días de gloria, y así mismo la llamaba. Pacie cien veces con ella, pacie sin preocupación, y en el espejo del lago observo mi maldición.

Camino a paso lento tratando de buscar el espacio que nunca se dejara encontrar, es inevitable mi final. No quiero correr!, quiero caminar!. Caminar por las noches por el viejo parque, sin que el pecho me queme, sin que nada me obligue a salir huyendo como siempre. Soy humano también!, o al menos eso creo. Mi sangre aun se tiñe en rojo, mi alma aun siente un poco.
Seré paciente con el tiempo, aunque creo que tengo poco, las luces de de las jugosas recompensas se acercan a mí, esta vez creo!, no quiero huir. Me entregare a la magia de la diosa blanca, ella sabrá que hacer, yo… veré que pasa.
Más cerca están de mi!, las luces de la venganza, pero yo, no entiendo de qué me acusan, tanto enfado , no, no lo entiendo, tal vez solo sea la envidia , por ser hijo de la luna.
Mi cuerpo se tiñe de plata nocturna, mis venas se enredan como telarañas, mi pecho arde y lento se dilata. Frente a mí, la luz se hace más intensa, una llama nocturna rápido se acerca, ya no quiero huir, aunque por esto, pierda la cabeza.
Retrocedo un poco, hacia el lago negro, me inclino y mis ojos ya no son los mismos. Mis manos, mi pecho, mis pies y mi sombra han cambiado por completo. La sensación de conciencia, me abandona al momento, y todos los recuerdos de los minutos muertos, quedan obsoletos.
Ya no soy quien era!, ya no sé quién soy, en mi mente vagan, demonios, qué horror! Y los veo acercarse hacia donde estoy. Retroceder ya no puedo más, avanzare!, ahora hasta el final.
Mis manos extrañas con lizas navajas se abren al viento, doy inicio ahora, ya no me detengo. El olor a sangre ha tenido el viento y la suave brisa juega en mis adentros, y de pronto me detengo…
Entre zarpazos fieros propios de un demonio, escuche su voz, demonios que he hecho!!
Gane la batalla y perdí la gloria.

Ahí, tendida sobre el fango grueso, y en sus manos dos antorchas, yace el cuerpo de mí querida, mi querida Gloria.
Jorge L. Sánchez



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viernes, 1 de enero de 2010

Ultima Noche


Una Noche casi como cualquiera, una tasa de café y una paz fundida en el vapor del frio que se mezcla en el exilio del alma, arrojada por mis pulmones.

Una gran ventana cristalina cual pared de agua quieta, clara, casi más que el propio viento.
Una noche casi como cualquiera, una frazada sobre mi cuerpo quieto.
Un recuerdo melancólico del pasado, tal vez de la infancia, corre cual cometa atravesando mis pensamientos,
Una historia sin contar, aun en mis recuerdos, en dilación enredada entre mis intentos.
Intentos de salir hacia el camino, que aunque oscuro tiene un sendero... pero lástima!, lastima de mis días, de mis noches sin sustento, lastima….yo, Ya estoy muerto.