Un Saludo es suficiente par saberme vivo y seguir caminando.

jueves, 28 de octubre de 2010

FRAGMENTO

Una linea es el fragmento de una letra, 
una letra el de una palabra, 
una palabra el de una oración,
 una oración el de una frase, 
una frase de un párrafo,
un párrafo de una historia, 
una historia de un libro, 
un libro de una biblioteca, 
una biblioteca de una manzana.

 Una manzana de una colonia, 
una colonia de una ciudad, 
una cuidad de un país, 
un país de un continente, 
un continente de un mundo,
 un mundo de un sistema solar, 
un sistema solar de una galaxia,
una galaxia de una constelación, 
una constelación de una nube cósmica,
 una nube cósmica, una nube cósmica del universo, 
el  universo, un fragmento de Dios, 

Dios, un fragmento de nuestra existencia.

Jorge L. Sánchez

jueves, 21 de octubre de 2010

A pie.


Hoy me perdí en la urbe del transeúnte, mi auto se averió!!!!, después de casi dos años vuelvo a disfrutar de mis pies vagabundos y me hice a la marcha en el Bus!, GRAN DIA!, mañana tal vez regresa a la rutina inaudita de la necesidad automática, pero hoy. Voy a Caminar.

Extrañamente no siento la necesidad desesperada de reparar el auto a la brevedad, y juro que si no hubiese obligación alguna, caminaría el resto de mi vida. Escucharía las calles, la voz del viento. Oiría las miradas de los ajenos que a mi espalda critican mis pasos o se divierten siguiendolos. Me acercaría a aquel que es extraño y se aleja al verme llegar, con la intuición de la protección que por desgracia ahoga a la ciudad. Solo lo haría para saludar y darle calma, algo bueno  saldría de una pequeña charla. 
La parada del camión me queda junto a la tortillería, despierta mi olfato con el primer olor de la mañana que reconoce mi apetito.
Delicioso en proporción a la brisa tempranera. Después de unos minutos se ha mezclado con el de la panadería, y un sinfín de olores que despiertan al paso del alba. Las nubes doradas se vuelven blancas y el autobús detiene su marcha.

Ha llegado por mi,
hace relevo a mi segunda caminata.
Es un buen día para caminar, reparare el auto? 
o tal vez lo intente de nuevo mañana!
Jorge L. Sánchez

domingo, 17 de octubre de 2010

Sábado Tempranero



Hoy no encendí el radio al salir de casa, hoy es sábado, mi turno comienza mas temprano.
Hoy quise escuchar la voz de la madrugada, hoy quise ver los brillos nocturnos antes de iniciar el alba.

MI horario regular inicia a las ocho de la mañana, pero el sábado en particular retrocede una hora aunado a otra que es el horario de mi esposa, así que al cuarto para la seis, la dejo a la puerta en su lugar de trabajo y yo no veo el caso de regresar a casa. me dirijo al mío aunque sea una hora mas temprano.
Por unos segundos después de dejar atrás el beso, la despedida y la bendición de mi esposa, enciendo la radio tratando de encontrar una frecuencia agradable que me acompañe hasta mi destino, pero después de varios pulsos sobre el botón, solo encuentro frecuencias cruzadas y distorsionadas. Tal vez no  busque bien, o tal vez no quise encontrarlas. Presioné el botón de apagado y me dispuse a viajar en silencio.

La sensación fue mas agradable, los ruidos tenues del viento fresco sobre mi hombro entonan susurros de madrugada, y si pones atención escuchas el coloquio entre las lineas de las huellas de tu auto.
El silencio aunque callado suele ser hermoso, sobre todo de madrugada. La velocidad no importa, tengo dos horas para llegar a mi trabajo y nadie tras de mi me exige acelerar mi auto. No hay bullicio mañanero, no es la hora de los flojos. donde todos piensan que su destino es mas importante que el de cualquiera. No hay gritos de claxon que ensordecen, tal vez por eso la radio es el habito que te aísla del entorno incomodo. Después de la tercer cuadra salgo del fraccionamiento para introducirme en la autopista. Normalmente me detengo en el entronque esperando un minúsculo espacio entre cada oleaje de autos para velozmente, unirme e la manada, pero hoy me doy el lujo de entrar con calma, elijo un carril y luego el otro y a lo lejos apenas se dibuja la luz de otro auto que lentamente se desliza por la madrugada. Tres semáforos en intervalos de cinco kilómetros hay hasta mi salida de la autopista.

Al llegar al primero, la luz roja me detiene y el ronroneo de mi camioneta se retarda poco a poco como tomando un respiro. Mientras espero, deslizo los cuatro vidrios de las ventanillas para dejar entrar el aire fresco, cosa que ni de broma haría en la hora del tiberio, pero esta no es su hora y relajo mi paz.

La luz verde aparece y sin prisa avanzo los siguientes cinco kilómetros y al llegar al segundo semáforo,  las prisas del voceador despiertan mi inquietud por un momento y pienso. ¿porque esa prisa, si la calma es mejor?, pero mi tiempo no es el de el. Lo sigo con la vista mientras de contrabando leo el encabezado y despees el lo esconde bajo su brazo, yo solo río un poco.

Continuo con mi ruta y a la salida de la autopista las sombras de los arboles en los camellones comienzan a bañarse de un tenue dorado. Muy tenue. 
Llego al las calles del centro y doblo a la derecha por una arteria desde donde la plaza de toros presume su altura y recibe los primeros rallos de sol, pero aqui abajo aun hay bruma y silencio.

Mi destino esta cerca y la madrugada asecha, el alba reaparece, el bullicio renace,
El silencio Muere y el sol aparece.
Ya es de día, hay que continuar que pronto oscurece.


Jorge L. Sanchez

lunes, 11 de octubre de 2010

Don-de estaba!


No se si sea conciencia, pero después de cierta edad hay cierta inquietud por hacer cosas que se fueron rezagando y de pronto renacen. tal vez esas cosas nunca se fueron solo estuvieron esperando un poco de atención.
Eso me paso hace unos días, repasando mis tareas rutinarias encontré un dibujo entre mis escritos que había echo hace varios años.
Sentí una gran alegría, pero también una gran desilusión., Por que?-- porque ese deseo oculto que desde niño inconscientemente fui aislando, me reclamaba y se presentaba de nuevo.
Modestamente puedo decir que dios me eligió para plasmar sus idean con mis manos ,porque como muchos hombres y mujeres de este mundo Nací con un don, Nací Dibujante. pero las necesidades habituales son muy traicioneras y te envuelven hasta perder el interés u olvidarlo, y aunado a eso el empuje capital o moral es una importante parte del desarrollo de un don. aunque no es una excusa para no desarrollarlo.
Pero bien no tratare de contar mi vida, solo tocare el tema que comenzó esta inquietud. tome la hoja olvidada y rehice el dibujo. extrañamente fue mas perfecto. tal vez se deba a la madures en la percepción, pero como podía haberlo mejorado si mi practica se había detenido hace mucho tiempo.
me silencie un momento y concluí.
Si Dios me dio ese maravilloso don de plasmar mis pensamientos para compartirlos, no puede ser posible que yo, humilde y simple mortal, pudiese borrarlos, y comprendí que Se convertía de pronto en mi destino personal. que mejor señal que la de dios para retomar el camino y cumplir con esta bella misión.

Así que próximamente estaré compartiendo el desarrollo de ese don que vino a este mundo conmigo.


El don que Dios nos da, no es un capricho de la naturaleza,
es la necesidad de Dios, aplicada con lucida certeza.  (J.L.S.)