Aprieto mis cabellos, entre mis dedos tensos, siento el deslice de mi frente sobre mis palmas. Cierro mis ojos y no puedo continuar, mi mente está en blanco, quiero avanzar pero no sé cómo, tengo miedo de no hacer lo que quiero. Detengo mis manos y pienso de nuevo, dejare que esa suave melodía, ponga mi mente en juego.
Ahora la escucho, es simplemente maravillosa, empieza con un sutil sonido agudo en el piano y continúa acompañándose con un sonido suave y grave, anuncia uno y mil sentimientos del corazón soñador, del que no puede parar de volar. Es incitante y desenvuelve mi alma, no necesito mas para hacer menos ni menos para hacer mas, solo escucho la magia del sonido de unas cuantas teclas blancas que danzan el compás de un sonido vivo. Podría seguir aquí y fundirme en ella, pero ya ha terminado, es…Una bella canción.Ahora sé que no se necesita más para la inspiración, unos cuantos minutos y una canción. Suave susurro que recuerda viejas vivencias, suave caricia que atrae olores entrañables. Vives momentos repetidos, pero jamás iguales.
La he escuchado y jamás he olvidado que tiene su significado, suena siempre entrañable y melancólica, a veces su nombre olvido, pero sus notas en mi mente viven… creo que para siempre.
Es…Una bella canción.
Jorge L. Sánchez
Jorge L. Sánchez
1 comentario:
Wow, estoy totalmente sin palabras, a eso es a lo que yo llamo inspiración, bien hecho. ;-D
Claudia S.
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