Una Noche casi como cualquiera, una tasa de café y una paz fundida en el vapor del frio que se mezcla en el exilio del alma, arrojada por mis pulmones.
Una gran ventana cristalina cual pared de agua quieta, clara, casi más que el propio viento.
Una noche casi como cualquiera, una frazada sobre mi cuerpo quieto.
Un recuerdo melancólico del pasado, tal vez de la infancia, corre cual cometa atravesando mis pensamientos,
Una historia sin contar, aun en mis recuerdos, en dilación enredada entre mis intentos.
Intentos de salir hacia el camino, que aunque oscuro tiene un sendero... pero lástima!, lastima de mis días, de mis noches sin sustento, lastima….yo, Ya estoy muerto.

1 comentario:
Cada vez me sorprenden mas sus publicaciones, es diferente a lo demas que ha escrito, es muy bueno.
Atte. Claudia S.
Publicar un comentario