Un Saludo es suficiente par saberme vivo y seguir caminando.

domingo, 28 de febrero de 2010

Titere

He llegado a ser todo lo que nunca quise.

Pendo del tiempo tanto como el reloj colgado a mis espaldas, girando sin detenerse, mientras mis capas externas se deterioran por el mismo viento.

Solía crecer a cada grito, a cada momento, que después... descubrí que eran lamentos.

Cuantas veces he querido ser libre?, cuantas veces he querido caminar sin ti?, pero se me ha ido el tiempo queriendo olvidarte. 

Atraviesas mi piel con tus hilos de recuerdos y solo así sobre vivo. Consciente estoy de que solo caminare si tu mano se mueve, si tu recuerdo viene.

No pido que regreses, solo que devuelvas mi corazón, que en tus manos te llevaste.
No pido que entres de nuevo,porque después... ya  no habrá consuelo. 

Siempre llegas cuando mi herida a penas se cierra y cuando te vas, vuelve a quedar expuesta
Regresa lo que tienes mío, aunque deshecho este y muera de frío.

lunes, 22 de febrero de 2010

Nada

Si pudiera regresar a ese momento justo, cuando tus ojos aun veían los míos con ese brillo profundo del sentimiento simbiótico. Detendría mis movimientos para que el tiempo ignorara su avance.

Mas hoy, no se si realmente estuve ahí. Siento aun el roce de tus manos cepillando mis cabellos Siento aun el perfume de tu cuerpo, que embriaga mis recuerdos., Recuerdos guajiros de un amor que nunca fue, que nació para morir, que se perdió sin sentir, que paso como un extraño a mi lado y ni siquiera le pude sonreír.

No hubo tiempo para descubrir que aunque mucho luchara, al final como siempre, quedaría sin nada., Nada de lo que me diste me quedo., Nada de lo que te di te sirvió, solo levantaste la vista y me perdí en tu mirada, que se fue contigo y en mi pecho quedo grabada.

No hay espacio en mis recuerdos, tengo miedo apretujarlos y tirar los tuyos al olvido.
En mis sueños he querido arreglar e tiempo, pero es irreparable y siempre quedo en el intento.
Lo he intentado una y ml veces, pero tu siempre te vas, y como un desahuciado terminal, solo disfruto ese tiempo, que se que como yo, al despertar morirá en cualquier momento.

copyright 2110 Jorge L. Sánchez

jueves, 18 de febrero de 2010

Girasoles

Descubro mis ojos tras retirar mis párpados temblorosos por la difusa luz que atraviesa mi ventana.
Hoy ha salido el sol como siempre, hoy me asome al jardín de mis repetidas madrugadas y descubrí que todo seguía igual. Salí fuera de mi cubo frío y contemple como se elevaba el sol sobre el cielo azul claro.
El viento soplaba suave y el silencio lo acompaña.

Todo es paz y quietud, todo fluye de forma normal con plenitud, siempre así.
Recorro mis pensamientos y ordeno los vestigios de mis recuerdos.
Algunos me hacen recordar que siempre amanecerá y me dan aun más paz, algunos son más fuertes que los rayos que caen.
El jardín de mi vida se ha llenado de plantas, algunas rebosantes de pétalos me recuerdan mis triunfos, algunas aun no brotan, pero sé que tarde o temprano se abrirán. Algunas ya marchitas, son recuerdos que se apagan en el teñido tiempo de imágenes, que como brisa se diluyen en el cálido sol.
Pero después de un tiempo el sol se oculta tras esas densas nubes de lluvia y como un girasol sin luz se confunden en la penumbra y pierden su orden. Creo que mañana… Al salir el sol, comenzare de nuevo.

Jorge L. Sánchez

miércoles, 17 de febrero de 2010

Hacia A tras

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Quien?

Heme aquí!, desde la lógica  perspectiva común, desde la vulgar posición, desde la raíz de la razón sin complicaciones.

Porque he de escribir como todos si yo no soy igual que todos, porque no poder escribir sin que nadie te corrija, porque no crear tu propio lenguaje, al fin y al cabo cada quien habla y escribe como quiere.
Si digo burro con v, nadie se da cuenta, si digo que tuve, no tendría solo por decirlo con B?
Si el acento va al principio o si va al final, que alguien se lo explique a un esquimal, es solo gramática, Va! O ba!
Deceo con ce porque es de goce, si deseara con ese sería un homo%$·*·.
Porque decir por, si no se multiplica?
Quien dice que no puedo poner derecho, del lado izquierdo.?
Quien tiene el termino correcto para decir que lo que dice es totalmente cierto?, quien sabe que su verdad no es mentira?, Quien terminara con mi duda? No lo se!,
tal vez no necesite ayuda para entender mi locura.

Es de sabio, saber que no sabes (Jorge L Sánchez).

viernes, 12 de febrero de 2010

Lo siento...


Hundido en el espacio de mi rincón, sumido totalmente para olvidarme del dolor.
A veces creo te hago daño, pero esa es mi última intensión, si es que alguna vez existió.
No suelo hacer daño a quien más quiero, solo suelo llorar cuando me desespero, pero aun así, sabes que cuanto te quiero, lo siento amor… lo siento.

Es solo el miedo a perderte, es solo el dolor de no tenerte, asumo la culpa consecuente.
Lo siento amor… lo siento. Nunca puedo controlar lo que me sale de adentro, al final se… que siempre pierdo.
Vete entonces ya y no me dejes decirte, que no quiero perderte, se que un día te irás y deseare no estar consciente,
Tal vez no moriré sin ti, pero tampoco será vivir.


Tal vez no te merezco
Eso es lo que siento
Tel vez no tengo valor para ti
Lo sé y me arrepiento

Fuiste lo mejor que a mi vida llego
Hoy lo sé y ya es tarde
Fuiste mi fantasía viva
Hoy lo sé y ya es tarde

Los lamentos de mi alma
Reprocharan tu partida
Las lágrimas dibujaran tu rostro
Sobre mi pena prohibida

Supiste grabar tu huella
Se hunde sobre mi pecho
Es una herida bella
Por el hecho de ser tú mi estrella

Sé que hablar esta de mas
No me dará más suerte
Pero sabes bien que aunque te vallas
No quería perderte

Lo siento mi amor…lo siento
Descansa en paz
Ahora a mi amor… se lo llevara el viento. 

(J.L.S.)

miércoles, 10 de febrero de 2010

Del otro lado del Espejo

Algunas veces soñamos situaciones totalmente irrelevantes para nuestra vida, sueños que se volatizan más rápido que el aliento en el aire, sueños que no suelen ser más que eso, y al despertar, no son, ni siquiera una chispa en nuestros recuerdos, pero hoy, les contare algo totalmente diferente.
Al contrario de este tipo de situaciones inconscientes, llamémosle así, por el hecho de según estar, dentro del sub consiente.
Yo pienso en lo personal, que nunca dejamos de estar consientes, simplemente saltamos a otra dimensión, en donde nuestra energía fluye de forma libre y podemos hacer de nuestra existencia, cualquier cosa, por más increíble que esta parezca.
Los sueños, si pueden llamarse de verdad así, son realidades alternas que se viven realmente. Bueno, eso es lo que yo pienso y afirmo, al extremo de sentir los sueños muy palpables, y creo que muchos de nosotros compartimos esas sensaciones, que a veces son demasiado complicadas para explicar.
Algunos momentos de nuestro viajes nocturnos, que es como yo los llamo, llegan a ser tan lucidos, que podemos sentir cualquier sensación dentro de ellos: sentimos una lagrima correr por nuestra mejilla después de una intensa sensación de tristeza, sentimos el viento, el frio, el calor y en ocasiones hasta el olor del lugar donde nos encontramos visitando.

Describiré sin más preámbulo mi sueño, un tanto extraño para la mayoría de los seres reales de esta dimensión.

Me considero joven aun a mis 37 años, vivo mi vida al margen del máximo que puedo lograr, he viajado por el país en algunas ocasiones, pero jamás he salido de él. Tengo sueños terrenales incumplidos aun, como cualquier individuo de familia pequeña, llevo ya varios años de matrimonio y nunca he tenido problemas intrafamiliares, vivo, sueño, creo y sigo caminando.
He perdido seres queridos, como muchos, los he extrañado después de su partida, pero estas situaciones son totalmente normales en esta realidad.

Pasadas las tres de la mañana me desperté, con una ansiedad incontrolable y una sed de naufrago. Me dirigí a la cocina y me serví un gran vaso de agua.
Mientras lo bebía comenzaba a reaccionar al despertar inesperado y pensaba a que se debía esa ansiedad. Era una necesidad bastante marcada, era la ansiedad de un adicto, era la necesidad de la nicotina.
Había sido hace unos años fumador. Pero ya no lo hacía más y no entendía la necesidad. Trate de ignorarla pues aparte de no fumar, no tenia como hacerlo, hacia ya bastante tiempo que me había deshecho de cualquier vestigio de tabaco en mi casa.
Regrese a mi cama y sin darle la mayor importancia, volví a recostarme y comencé a tratar de descansar lo que restaba de la madrugada.

Cerré los ojos y de pronto escuche un ruido extraño tras de mi ventana, abrí los ojos y no me decidía a levantarme. Es muy común que cuando mejor estas acomodado en tu cama, siempre tienes que levantarte, ya sea apara regresar a la cocina o cualquier otra tontería que jamás te regresa la posición que lograste anteriormente.
Disgustado por el ruido, que más que ruido parecía un leve ladrido, me incorpore lentamente, aún indeciso de hacerlo. Sentía el cuerpo aporreado, tal vez por la somnolencia, gire sobre mi cadera y baje las piernas colocando mis pies dentro de mis pantuflas ralladas. Extraño creo que no había visto estas pantuflas, tal vez eran las de mi esposa que a mi lado, se fundía en su propio sueño.
Me incorpore y sentí un pequeño mareo, algo como un paso desestabilizado por la reciente incorporada, busque apoyo y encontré donde impulsarme hasta quedar de pie frente a la pared de la entrada en mi habitación, todo estaba oscuro y estaba más cerca de la puerta que del apagador.
Camine hasta la puerta y la abrí para asomarme al pasillo y lo encontré tan oscuro como mi habitación. Era extraño porque siempre dejo entreabierta la puerta del baño y de él, se escapa un poco de luz que ilumina el pasillo, que también termina en la puerta trasera de la casa. En ese momento no me importo mucho, supuse que se había fundido la luz y esa era la consecuencia de la bruma en el pasillo.
Mientras yo, seguía escuchando ese leve ladrido tras de la puerta trasera. Regrese a la habitación con pasos torpes y me asome por la ventana, gire la vista hacia casi cualquier punto visible y no pude observar nada. Regrese a la puerta e hice un poco de ruido causando casi turbar el sueño de mi esposa, solo se movió un poco y se cubrió aun mas. Estuve ahí unos instantes, inmóvil pensando en lo que escuchaba y por fin me decidí a salir. Tome del guardarropa un pantalón oscuro y unos zapatos, tome una gabardina negra que siempre coloco sobre una silla que curiosamente es la única que se me hacia familiar. Aun no entendía porque no podía equilibrarme y el cansancio no me abandonaba, aunque estuviese completamente despierto y a punto de salir de la habitación.
De nuevo fuera de la habitación camine raspando la pared del pasillo a falta de luz y llegue hasta donde se supone estaría el interruptor. Es ahí donde mi duda empezó a inquietarme., realmente estaba dormido?
Encendí la luz y me lleve una sorpresa. Donde normalmente tengo un ventilador de techo con una lámpara incrustada, había un gran candelabro forrado de cristales, casi a la misma altura de mi ventilador, pero aun había unos metros más de altura en la sala de acabados confusos, era casi de la misma forma que la mía, pero ambientada de manera muy diferente.
Reemplazando a mis pequeños sillones de sala, había dos grandes sillones de terciopelo rojo con estampados cafés y sus bases labradas en madera. Solo en algunas tiendas de antigüedades las había visto, tal vez, solo pensé que las había visto.
Revise cada rincón en silencio y extrañamente me sentía en casa, todo era familiar, nada de lo que veía me asombraba. Era como si todo lo que estaba ahí fuera parte de mi costumbre y de mi vida, me dirigí a la puerta y por fin me decidí a salir fuera de mi casa.
Normalmente fuera de mi casa hay una cochera, y ahí siempre está mi auto, pero esta vez la sorpresa me volvió a encontrar.
Al abrir la puerta, el silencio abrazaba la noche y las calles dibujaban la oscuridad como una melodía melancólica que danzaba con la luz tenue del andador bajo los faroles y las lámparas garigoleadas.
Al momento una sensación de angustia y temor se apoderaron de mi, todo era extraño pero familiar.
Camine por las estrechas calles por unos minutos, había vestigios de una reciente lluvia y todavía podía respirar el olor a humedad y a tierra mojada.
De pronto comencé a sentir mis pasos cada vez más pesados y decidí regresar., mi corazón se agitaba y mis pies comenzaban a sentirse fuera de mi control. Sentí miedo y comencé a retroceder. Llegue hasta la última esquina antes de entrar a casa y ahora todo era más claro.
Las calles eran muy estrechas y las lámparas de farol iluminaban con bastante intensidad, la oscuridad se volvió nula y fue entonces, cuando no pude avanzar más. Quede ahí recargado sobre la base de un farol observado la distancia entre el mismo y la entrada a mi casa, y desde ahí observe también la gran fachada puntiaguda con bordes y cornisas de estilo colonial.
Quede sorprendido pensando en que era un sueño, pero también sintiendo el cansancio, respirando la humedad y el olor a tierra mojada, pero la sorpresa fue mayor cuando pude observar mis manos.
Blancas como el papel, jaspeadas de pequeñas manchas y con la textura bastante arrugada. Eran las manos de un anciano. Entonces comencé a comprender lo agitado de mi pecho, tal vez era demasiado viejo.
La curiosidad por verme al espejo, me regreso el aliento y me apresure a regresar, entre de prisa, tome el pasillo hasta la puerta de mi recamara, abrí despacio la puerta para no despertar a mi esposa que seguía en su antigua posición.
Me coloque frente al tocador y podía observar mi silueta pero no mi rostro. Entonces me dispuse a pender la luz, pero el temor a lo que pasaría al verme en ese cuerpo me hizo dudar. Me quede ahí a la orilla de mi cama casi por unos 20 minutos que se me hicieron nada y por fin decidí hacerlo. Estire la mano hasta el interruptor, me coloque frente al espejo y cerré los ojos con fuerza. Entonces encendí la luz. __despacio!__ me decía a mi mismo__ Despacio__-
Abrí los ojos lentamente y…
Todo había regresado a la normalidad, pero yo, ahí estaba, de frente al espejo, pensando el lo que hubiese pasado si me hubiera visto en esa otra dimensión.

Hoy acerque mi gabardina y la coloque sobre la silla, deje la puerta entre abierta por si vuelvo a salir, mi esposa duerme del lado contrario y las pantuflas ralladas no las encontré.

Copyright 2010 (Jorge L. Sánchez)

domingo, 31 de enero de 2010

Tal vez en otra Vida






Camina el,  bajo la lluvia, su exterior no existe, su aliento se diluye, no tiene sueños, no tiene quimeras.
Ella se sienta a ver el atardecer, bajo aquel árbol teñido de otoño. sus cabellos largos llegan hasta el lago. Ella aun sueña con encontrarlo, el sigue caminando.
Sus almas giran y se encuentran, pero jamas se miran.
el pueblo es diminuto, pero no mas que sus espacios. Ella levanta la mirada y el esta de espaldas. Ella lo siente, pero entre la multitud se pierde. El ya no siente y entre las calles duerme. Fugitivo de un sueño añejo, que se disgrega en el invierno de sus cabellos, copia misma de el río blanco en ella.
Muchas noches el le pregunta a la luna , si puede subir, dormirse en su suave textura. Ella quiere lo mismo, pero le asusta su tesitura, solo alza sus brazos y deja a su luz, bañar su amargura.
Hoy por fin se encontraron, ella ya descansaba, cuando el llego, ella tenia su estela, el apenas la estreno.
seguirán hoy juntos hasta la eternidad, nunca se olvidaran, porque nunca pudieron verse, tal vez en otra vida esta historia converge.
Copiright 2010 Jorge L. Sánchez

lunes, 25 de enero de 2010

Viernes de Hamburguesas


Todos los días pasamos por situaciones totalmente diferentes. Hoy, estuve donde jamás me imaginaria que estaría, y así todos los días. Se a donde voy pero jamás donde estaré.

Las situaciones diarias que son cotidianas para cualquiera, pueden ser una de las mejores escenas, para recordar en futuras platicas y volver a sentirlas.
Porque les comento esto?, porque si lo analizamos con calma, nos vemos todos los días actuando en nuestro propio papel novelesco o de película. Y después…. Podremos sonreír.


Fue un viernes como cualquiera. Comúnmente despierto a eso de las 7 de la mañana.
Mientras mi esposa me prepara los taquitos de harina para el desayuno en mi trabajo, yo termino de preparar el vehículo que todos los días como un fiel escudero me protege hasta mi trabajo, espera ahí afuera ante la inclemencia del tiempo y sin objetar me regresa de nuevo a casa seguro. Todas las mañanas me despido de mis tres retoños y salgo a cumplir con mis tareas y obligaciones, pero este día, sería un día bastante fuera de lo común.
Comenzando por haberme tocado el cobro de la quincena para muchos, el banco está saturado, hay como una veintena de víctimas de las colas esperando su turno. Encabezando la fila, el primer individuo espera a que la pantalla le indique que avance, pero no antes del cliente con preferencia que llega y saluda a su amiga la cajera. Tenemos tiempo –pienso—mi salida del trabajo es a las 3 de la tarde y el banco lo cierran a las 4 p.m., creo que tengo buen tiempo si la fila avanza, al fin solo hay vente personas frente a mí.
Tarde casi 10 minutos esperando llegar al siguiente turno y supe que no tenia esperanza de cobrar mi cuantioso cheque, que por cierto era de 600 pesotes, demasiado tiempo para tan poquito efectivo, demasiada cola para tanta espera, me dije a mí mismo y decidí salir., al fin y al cabo afuera y de camino a casa hay varias casa de cambio, ahí, cambiare el cheque, igual y solo les comisiono cinco pesitos, que mas da--dije y me retire—
Salí del banco y subí a mi vehículo, sujete mi cinturón y al girar la llave me di cuenta que el gas estaba casi al final de la reserva. __tengo que cambiar este cheque o tendré que caminar si se termina mi combustible __me dije de nuevo.
Antes de salir de la oficina mi esposa llamo y me comento que los niños querían preparar hamburguesas en casa, era una muy buena idea, aparte de que la economía no está muy bien, será divertido y disfrutaríamos de un buen momento. Afuera estaba empezando a cerrarse el cielo de nubes e inevitablemente sabia que llovería, tenia deseos de ver llover por mi ventana mientras disfrutaba de una rica hamburguesa junto a mis hijos, más perfecto! no podía estar.
Camino a casa pensaba que película veríamos mientras pasaba la lluvia y comíamos, de pronto observe la típica sirena que anuncia la primera casa de cambio, para esto ya había pasado unos cinco minutos desde que salí del banco y ya casi llegaba a casa. Me detuve frente al establecimiento y ya comenzaba a gotear un poco, cerré el auto y acelere mis pasos, pero al llegar a la ventanilla me encontré con mi primer disgusto, la cajera hacia el corte y me dijo que ya había cerrado __No es posible!:. Le dije y ella contesto que llovería y se iba a retirar, no lo importo nada de lo que le decía y simplemente me dio la espalda.
Me di la media vuelta y pensé en las otras dos casas de cambio que pasaría de camino a casa. Pero extrañamente y casi diabólica, como si la primer cajera alertara a las otras, todas las (&%$&% casas de cambio habían cerrado y ya solo tenía 25 minutos para ir a casa, recoger a mi esposa, buscar otra casa de cambio o ir al banco más cercano antes que me cerraran también.
Llegue a casa y le comente a mi esposa que no había podido cambiar el cheque y que debía apurarse si queríamos cambiarlo en el banco. Con la presión de las prisas subió al vehículo y nos fuimos de prisa. La lluvia ya estaba en su clímax y los vidrios comenzaban a resentir el vapor interno. Siempre guardo una pequeña franela en el contenedor de la puerta por si acaso, pero que creen!, le rasgue el fondo al contenedor y no la encontré, gire mis manos por debajo del asiento mientras manejaba y el vidrio mas se opacaba, __Demonios!!,__ dije en voz alta, creo que funciono, porque ya no pude detener mis desgracias.
Llegamos a la plaza donde estaba el banco y no encontré estacionamiento, tuve que dejarlo en la entrada y el banco estaba del otro extremo, bajamos y cerré el auto mientras mi esposa corría a resguardarse de la lluvia, corrí tras de ella y fuimos directo al banco.
Eran las 3:47 y el banco estaba a punto de cerrar, ahí estaba ya el guardia esperando el momento para asegurar la puerta, pero alcanzamos a entrar. Mi esposa agitada se fue a sentar para esperarme mientras me colocaba en la fila, que por suerte tenía menos gente que el primer banco.
Se llego la hora de cerrar y el guardia aseguro la puerta, sentí alivio al saber que ya estaba a punto de llegar a la caja, y de pronto observe a un cliente tres turnos delante de mi que discutía con el cajero y lo vi retirarse disgustado. Unos minuto más tarde la fila avanzo y mi turno estaba ya a esperar que me llamara el cajero. Espere unos minutos que se me hicieron horas y el cajero exclamo __Alguien va a depositar?, tras de mi algunas personas alzaron sus manos y les hicieron una nueva fila. Que espera!__ pensé__ porque no me llama-‘___ y entonces no pude esperar más, camine hasta la ventanilla y le dije al cajero que quería cambiar mi cheque, a lo que él contestó __ lo sé señor, pero se nos agoto el efectivo, no puedo cambiarle su cheque__
Que!! __Conteste en tono de disgusto __y entonces que voy a hacer? __No lo se!__ contesto __Y me recomendó __valla a una casa de cambio!, porque ya todos los bancos han cerrado __Maldito idiota! Pensé __De donde cree que vengo!__.
Salí de la fila llame a mi esposa y le comente el problema mientras copiaba mi mueca de disgusto, salió y me dijo que no había más que encontrar una dichosa casa de cambio. A lo que le conteste__ y si lo cambiamos mañana. Paga tu con tu efectivo y yo mañana te lo repongo.__
Agacho la mirada y me contesto que no podía. Con las prisas con las que le exigí subir al auto, olvido su bolso y no traía efectivo. De nuevo lance una maldición en silencio y salimos del estacionamiento, ella recordó que en la estación de combustible, había una dichosa casa de cambio y me sugirió ir ahí y de una vez poner gasolina al auto.
Esa era la mejor idea del momento. Salimos de la plaza y aun llovía a cantaros, a falta de franela, mis manos desempañaban el vidrio interno.
Llegamos al último semáforo antes de nuestro objetivo y ya no pude avanzar, la cola de autos esperando combustible llegaba casi hasta nosotros, dentro del vehículo se comenzaba a sentir tenso el ambiente, ya habían pasado más de dos horas de haber salido de mi trabajo y todavía no cambiaba el maldito cheque, sin dejar por un lado el hecho que mis intestinos trataban de devorarse uno al otro.
Por fin llegamos a la estación de servicio y observe la casa de cambio, Había un estacionamiento!! Bravo, que suerte!__ pensé__. Baje del auto y corrí hasta la ventanilla mientras recibía las ráfagas de lluvia por momentos. La cajera estaba comiendo moscas dándome la espalda, pero esta vez no me iría con ese cheque, toque la ventanilla y no me escucho. Volví al auto y apreté el claxon varias veces hasta hacerla reaccionar, corrió al verme y por fin pude ver el intercambio tan esperado, hubiese besado su mano de agradecimiento, pero ya no tenía tiempo, tenia ahora que ir a hacer las compras para esas dichosas hamburguesas, que empezaban a no ser de mi agrado.
Regresamos entonces al mercado y comenzamos las compras, hasta ahí todo estaba relajado, comenzaba a olvidar las situaciones pasadas al ver que por fin el cometido se cumplía. Llegamos a la caja y mi esposa comenzó a colocar los productos en la banda, ya teníamos todo lo requerido para nuestras hamburguesas, solo un pequeño detalle, no había pan para hamburguesa en esa tienda. Mi esposa por fin sonreía y me sugirió llegar a otra tienda por el pan, al fin y al cabo ya tenía todo lo que necesitaba.
Salimos de la tienda y la registradora marco justo la cantidad total de mi cheque, pero no importo, ya no nos hacía falta, ya íbamos a casa.
En la tienda siguiente mi esposa izo una mueca de esas que le conozco al darse cuenta que en el mercado había dejado todo el efectivo, Con qué demonios iba a comprar el pan!!!__No! De nuevo. Volteo hacia mí y me dijo lo sucedido y ahí congelados estuvimos pensando un minuto como recordando a un difunto. De pronto recordé que en mi trabajo me habían dado los bonos de despensa canjeables en algunas tiendas. La mire y la anime, le di los vales y se fue rápido a hacer la compra y así como entro, salió; bueno un poco mas disgustada. Le pregunte que paso y me explico que si había pan pero no recibían los vales __válgame dios!!, no puede ser!__ le dije__ y entonces__ pues el objetivo era irreversible, recorrimos tienda por tienda, para ser exacto unas diez tiendas, entre las que tenían pan, no recibían vales y las que si recibían, no tenían pan.
Regresamos a casa derrotados y sin ganas de nada ya, y al voltear la esquina vimos la pequeña tienda, donde nunca compramos por su secases, nunca tienen nada de lo que buscas, la mire a los ojos y me detuve, ella decía que no y yo insistí. Bajo del auto sin prisas y entro a la tiendita, un minuto más tarde salió con lo que por cuadras y cuadras buscamos, subió al auto, llegamos a casa, preparamos las hamburguesas y no pronunciamos palabra, se sentó a un lado de mi y los niños nos miraban extrañados por nuestro silencio, nos vimos a los ojos y con la hamburguesa en las manos reímos como locos y nos abrasamos en complicidad, habíamos logrado nuestro objetivo.
Hoy llegue a casa y se ha terminado el gas, que dios me ayude!!