Si estoy en confianza, mi dialogo fluye relajado, pero ante la mirada de extraños me invade el vicio del silencio.
Callo y hablo con palabras sin sonido, sin mover los músculos, con la boca del pensamiento y entonces, me siento libre.
Puedo decir cien palabras en un segundo, puedo leer hablar y cantar a un mismo tiempo. Mi capacidad silenciosa no tiene limites, pero al abrir la boca, se ocultan las ideas, me quedo ahí en silencio apago mi cerebro y me desconecto. Soy una maquina de acción premeditada, vivo en la urbe, que es esclava del sonido. voy en sentido de las masas y cambia cuando guardo silencio.
Hoy decidí invernar mi lengua, cerrar la caverna del engaño, pues lo que sale de ella no siempre es lo que pienso.
Soy libre! , soy libre, en el silencio de mi recital mental, de mi prosa vagabunda que a nadie insulta, que se mueve en el infinito, que se muere en el nacer del sonido.
Apagare la luz de mi cuarto ya oscuro y encenderé el sol de mi exterior sosiego.
Los colores hablarán por las voces del inconsciente colectivo. Con paz camino por el verde olivo.
Con el alma entonare mi canción porque con mi boca jamas he podido, pero así suele ser
La timidez de un Mudo. :,-0
Jorge L. Sánchez

2 comentarios:
Valió la pena la espera... todo lo que ha escrito a lo largo de este tiempo ha sido muy bueno, pero este fragmento en especial me ha fascinado, puedo identificarme con el sentimiento... well done.
;-D
Muchas gracias Amiga!, no puedo hacer menos por quien al pie del cañón con vientos huracanados , no abandona su posición y valiente continua aunque tal vez pera muchos no tenga sentido. Aunque muy corta es algo que me nace y debo cuidar en adelante no solo lo que pienso, sino lo que vale la pena pensar. Saludos!! Claudita! :-)
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