Pocas veces me detuve a escuchar. A escuchar de verdad,. Hasta que el tenue ruido de una gota rompió el silencio y la soledad.
Lo escuche con atención mientras caía del grifo y entonaba su canción.
Nunca su sonido repitió justo en seguida, pero en intervalo regreso y la melodía resonó e mi interior. y mientras concentrado la enfocaba nuevos ritmos nacían y explotaban., El viento en la puerta, en las hojas de la planta, en las alas de la mosca.
Delicioso el sonido del silencio y las voces del viento, aunque esto suene esquizofrénico.
Que certeza tienes que las voces no sean reales. que son solo ignoradas para evitar sentir sensaciones inusuales. Se que son reales porque como el recuerdo que se apaga, siempre esta palpable. Mis zapatos golpean el piso al caminar, el derecho suena de forma muy particular. el izquierdo y su cabete suelto cierran el circulo en sus percusiones que suenan al ritmo de la prisa o la calma al caminar.
Por las madrugadas el reloj de pared desahoga su ritmo sin interrupción y con un matemático calculo resuena cada segundo. La respiración del cuerpo inconsciente le hace dueto en leves olas que se escapan del alma.
La Melodía continúa por muchas horas hasta el tiempo de descansar.
Cuando mis oídos se apaguen en este mundo, adquirirán un poder universal.
Me mezclare en la multitud de melodías que nunca terminaran, y me convertiré
en una canción mas.
Me mezclare en la multitud de melodías que nunca terminaran, y me convertiré
en una canción mas.
Jorge L. Sánchez
1 comentario:
Super wow!!!! Que buen momento pase leyendo este fragmento de su sentir exterior e interior y escuchando esta dulce y algo melancólica melodía. Tiene razón la música esta en todas partes, lo importante es abrirnos y dejar que el entorno nos envuelva en su magia, siempre seremos parte del todo. Ciertamente esto me encantó (mientras escribo estoy sonriendo, jejeje) :-D
Atte. Claudia "The Beatle"
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