Todos en un momento de nuestras vidas, buscamos desesperadamente la perfección. Aun a sabiendas que será imposible lograrlo. Y no por que seamos incapaces de mejorar nuestros actos o proyectos, pero siempre surge algo o alguien que no esta de acuerdo con tu "Perfecto desempeño".
El caso es que has trabajado tanto, y le has dedicado tanto a una acción, que un día te das cuenta que no sabes cual era el verdadero objetivo. tus cuidados y pendientes aliados con el temor de equivocarte, te han convertido en una maquina. Una maquina que olvida por completo su propio mundo, por tratar de agradarle a uno extraño.
Hablo de mi en primera parte. Aunque la similitud que cause sea mera concidencia.
De mi que como muchos tal vez, me he hundido en el inmenso mar de la rutina urbana, cotidiana y esclavizada, pero justo antes de quedar en estado zombie, procure abrir los ojos.
Ponerle un pequeño error a lo perfecto, crea una cierta magia en todo lo que hacemos. Le da cierto equilibrio, le adhiere diferencia al espacio. Introduzcamos el pensamiento, en la mente del artista y observemos porque, a veces sus obras son de aspecto distorsionado.
Para los que trabajan su mente como maquina, será imposible encontrar sentido a la imperfección, al cuerpo sin lógica, pero después de abrir su perspectiva, descubrirán la profundidad que los llevara a ese horizonte.
Pero no hablamos de Arte sino del sentido de la perfección.
Vivimos la vida repitiendo "Nadie es perfecto, solo dios" y después de terminar la frase buscamos ser perfectos de nuevo.
Decía el celebre Albert Einstein "Hazlo simple: tan simple como sea posible, pero no más".
Incluso para ser simple se debe tener limites, no podemos tratar de mejorar lo que por naturaleza somos, porque eso nos convertirá en otra persona y dejaremos de tener nuestra propia esencia.
Justo al momento de estar escribiendo aparece ante mi un corto ejemplo:
Un compañero que se detiene mi costado, va impregnado de un perfume que inunda por completo el área. A tal grado que ese agradable olor que se percibe al inicio, se vuelve insoportable, después aun de que el compañero se ha retirado.
El afán de agradarle a los de mas lo ha convertido en un aromatizante ambulante. Es extraño, tal vez a estas alturas su cerebro no acepte su simple olor a hombre.
A esto es a lo que me refiero. luchamos por conseguir al perfección, pero no tenemos la conciencia ni la cordura o el valor para decidir hasta donde el limite de lo imperfecto nos ha rebasado. y así lo que inicio como una lucha por la perfección, se convierte en un simple Error.
"No busquemos la perfección en la esencia de lo imperfecto"
Jorge L. Sánchez

1 comentario:
Buen punto de vista!!!
cLaUdIa "tHe BeAtLe"
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