Un Saludo es suficiente par saberme vivo y seguir caminando.

domingo, 30 de mayo de 2010

Adiccion

El vive de tras de una coraza dorada, lleva la insignia de la justicia aunque la corrupción lo mastica.

Ella vende sus caricias y vive del delirio de sus fantasías cicotropicas y se guarda un poco de cordura.
La vida los unió ocasionalmente en el engaño y la perversión de sus actitudes, sus vanas  y triviales vidas.
Buscan en sus caricias prestadas la insignificancia de su existencia.
El carga una vieja secuela de dolor que se clava en su espalda, la calma con alcohol y alguna que otra sustancia sin control, su necesidad se ha convertido en adicción.
Ella carga la pena pero ignora el dolor, sonríe siempre ante cualquier situación y se da valor, aun sabiendo que tal vez lo que hace no es lo mejor.
Se sientan uno frente a otro y se abrazan con pasión. Ella llora de vez en cuando, el la consuela y le recuerda que la vida es así. Aun sin vicios ni ansiedades, volverían al mismo rincón.
Un grito pausado despierta la incertidumbre de sus destinos, pero ninguno se atreve a escucharlo, cierran sus ojos y se abrazan mas fuerte, sueltan sus lagrimas ante su cerrada garganta.
Sus hábitos los han rebasado, sus logros atrás han quedado. Solo se tienen uno al otro en un suplicio marcado.
Hoy bajo las sabanas sus cuerpos dibujan una cordillera satinada, solo sus manos entrelazadas se fugan de la oscuridad, unidas en un baile de muerte y de unión que libera sus almas. 

Jorge L. Sánchez 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

wuaaaa es triste la forma en la que su ilusion por la vida se ha ido pero es hermoso ver que al menos se tienen el uno al otro.

muy bonito yorch

Anónimo dijo...

Muy profundo... wow

Claudia "The Beatle"