El sol se pone a cada mañana,
no espera ni se adelanta.
Viva presencia de la madre tierra,
respira siente, y cambia
evoluciona cuando nuestro sentido
no lo espera.
Vivimos juntos pero el egoísmo nos abraza
y la dejamos de nuestra conciencia fuera.
Cobijo del primer y ultimo brote de vida.
A veces llora, tiempo de desastre
que a la madre desahoga.
Nuestro enojo fluye sin comprenderla hasta ahora,
solo exigimos y nada nos importa,
y al final aun así... en su piel nos fusiona.
Vivimos en alarde pensando en si mismos,
sintiendonos mejores, imaginando que avanzamos,
pero cada vez somos peores.
Triste lamento de ser no humano
cuando la madre enoja y sacude sus manos,
limpia el polvo y sigue caminando.
Fundidos en su piel muchos se han quedado
y jamas comprendieron que la verdadera misión
estaba... en sus manos.
---------------- Jorge L. Sánchez 2010

1 comentario:
Que buen pensamiento... :-D
Atte. Claudia "The Beatle"
Publicar un comentario